jueves, agosto 31, 2006

Inmoralidad

Es una inmoralidad, además de una guarrada. Ayer, en Buñol -Valencia-, 40 000 personas se dedicaron a estropear 110 toneladas de tomate maduro. Ya lo estoy oyendo: "No se puede enviar ese tomate a ningún país que sufra hambrunas". ¿Y si nos lo hubieran vendido y con el dinero recaudado hubieran hecho algo con rasgos humanos?
La foto es una de las 2 170 que aparecen en Google vinculadas a la palabra 'tomatina'. Además, tanto recurso en la red también podría servir a una causa noble, no más que ésta de la tomatina, no, sencillamente noble.

17 comentarios:

Ander Izagirre dijo...

Tienes razón, pienso lo mismo que tú cada vez que veo esta fiesta en la tele. Pero luego se me ocurre que es difícil trazar un límite: ¿y el dinero de los fuegos artificiales de nuestras Semanas Grandes no se podría destinar a otra causa? ¿Y el de las láminas de calabacín con camisa de garbanzos que comimos ayer? No é faaasi...

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Vayamos por partes. Primero, el dinero de las láminas de calabín lo destinamos a nuestra alimentación, te recuerdo. Ahora, ¿de dónde sacamos el dinero es otro cantar?
Segundo, en mi concepción de atea católica, no es lo mismo gastar dinero en jolgorio (como los fuegos) que desperdiciar 110 toneladas de comida.
Claro que no es fácil, pero esa fiesta es tan sucia. Además, con lo que escuece el tomate. ¿Nadie tiene heridas o qué?

Anónimo dijo...

Me parece una tradición como otra cualquiera. Desde que ese tomate se planta se sabe que va a acabar el el suelo del pueblo, únicamente se planta para eso. Tradiciones de estas hay muchas, como la batalla del vino de Haro, se trata de subir a un monte (San Felices) y tirarse miles de litros de vino.
Hay otros pueblo que se tiran harina con agua, también es un desperdicio y una guarrada, pero son tradiciones. Habría que preguntar a hosteleros y comerciantes de Buñol que opinan, seguro que están encantados con el acto.

Nahum dijo...

Umm, no sé, no sé, Lucía. Inmoralidad, inmoralidad, quizá no sea esa la palabra. O puede que el problema sea únicamente de límites, como bien dice Ander (siempre, siempre se me anticipa el mamoncín-mey del pollo frito).

¿Que se venda Kalimotxo en la Semana Grande bilbaína es inmoral sabiendo que el agua es más barata? ¿Por qué no se destina ese dinero a obras sociales? O los fuegos artificiales o las "txosnas" o las comilonas del domingo... Es que si nos ponemos estrictos, aquí los únicos que no son "inmorales" son los monjes tibetanos que se alimenten de agua y pan. Y visten únicamente con una túnica. El resto es superfluo... ¡inmoral, claro!

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Siempre estoy dispuesta a replantearme las ideas. Entre unos y otros, me estáis convenciendo de la improcedencia del juicio.

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Por cierto, Nahum: Cuánto tiempo. Bienvenido.

Zigor Aldama dijo...

Hombre, creo que estáis llevando las cosas al límite. Un límite un poco incongruente. En primer lugar, ni los monjes tibetanos se alimentan sólo a pan y agua (ahí me ha picado), ni el ser humano vive sólo porque tiene las constantes vitales cubiertas. Una cosa es lo estrictamente necesario para vivir, y lo otro (los fuegos, la juerga, etc...) es lo que nos diferencia de los animales (vale, aunque a veces nos comportemos peor que ellos, pero nos diferencia, ¿no?). Ahora, lo de desperdiciar alimento, sea vino, tomate o harina, da una imagen, cómo decirlo, ¿poco solidaria?

En cualquier caso, no creo que se puedan comparar los fuegos a las cien toneladas de tomate.

De todas formas, eso de la inmoralidad, Lucía, me suena muy mal. Se aceptan nuevos calificativos para denominar este hecho...

Nahum dijo...

Zigor, jugaba con el tópico budista. Tampoco sé si visten solo con túnica, la verdad... En todo caso, gracias por la aclaración.

Yo me refiero al planteamiento de fondo. Lucía lo ha calificado de inmoralidad asociándolo a una actitud de despilfarro, de gasto innecesario. Yo solo quería hacer ver que existen cientos de gastos innecesarios en todos los órdenes de la vida. Y en general, como occidentales que somos, caemos en miles de ellos. Tomarla con la tomatina (¡toma ya, vaya nivel de aliteración!) me parecía una forma de quedarse en lo anecdótico.

Me parece interesante la aportación del usuario anónimo: los hosteleros de Buñol. Quizá es más lo que se gane que lo que se pierda. O es tomate excedentario que se tira para que no caigan los precios, qué sé yo. La ley de mercado hace cosas raras.

Ander, ¿no pasaste en tu Vespa por Buñol o qué? Así nos lo explicarías.

euskalherritarra dijo...

Conocía el blog pero no había escrito nunca de ahí lo de haber escrito como usuario anónimo, ya me he creado una cuenta de estas, así que si vuelvo a escribir lo haré con este nombre. Como el blog parece que va entre periodistas tendré cuidado en mi ortografía y gramática.

Zigor Aldama dijo...

Pero si los periodistas no tenemos ni idea de esas dos cuestiones...

Hortografia y gramatika. ¿Abeis oido ablar de eso antes? A ke no?

Pájarodenoche dijo...

Un bañito en jugo de tomate igual no estaría mal. Sano seguro que es, aunque te dejará un tanto nervioso, ver tanto rojo por todos lados.

euskalherritarra dijo...

Se ha practicado en Colombia el primer aborto legal. Ha sido a una niña de 11 años que había sido violada. La Iglesia quiere excomulgar a los médicos que practicaron el aborto de la menor.
"El presidente del Tribunal Eclesiástico de Colombia, monseñor Libardo Ramírez, explicó que de acuerdo con el código canónico, "todas las personas que participen del asesinato de un niño en el vientre materno", serán excomulgadas de la iglesia católica".
Ya veis como está la Iglesia, y nosotros comentando que si la tomatina es inmoral. Lo de esta buena gente de la Iglesia si que es inmoral

Lucía Martínez Odriozola dijo...

De acuerdo con este último comentario: es inmoral y, sobre todo, obsoleto. Creo que no saben en qué siglo viven.

Zigor Aldama dijo...

Pues, teóricamente, lo que hacen es aplicar la moral cristiana.

¿Qué tal si hablamos de ético en vez de moral?

Mrs.Doyle dijo...

Totalmente de acuerdo con este último comentario.

Creo que la la tomatina es una imprudencia, del mismo modo que lo es cualquier "ritual" en el que la diversión consiste en tirar comida.
Conozco casos de personas donan a residencias, cocinas económicas, albergues,...
Para mí, es también un despilfarro el dinero "malgastado" en fuegos artificiales, desfiles,...
No es mejor una fiesta en la que se invierte más dinero...

euskalherritarra dijo...

Lo siento mrs.doyle, no estoy en absoluto de acuerdo con tu comentario. Que el dinero no está bien repartido eso es cierto, pero
seguro que tu también caes en gastos que son prescindibles, pero con los que sin ellos no seríamos tan felices. Cuando salimos de copas y nos gastamos 50 euros, cuando nos compramos un coche de 18.000 euros habiedo de segunda mano, o gastamos dinero en telefonía móvil cuando nunca la hemos necesitado, o compramos trajes típicos de fiestas en vez de ir con la ropa que tenemos,y tantas y tantas cosas. Sigo apoyando mi idea de los ingresos que generan todos esos actos. Y ya no sólo los ingresos sino la felicidad, bienestar y comodidad que nos aportan.

Zigor Aldama dijo...

Los chinos, o por lo menos una gran parte de ellos, sostienen que hemos llegado a tal grado de decadencia (al que dicen que nosotros llamamos 'estado de bienestar') que será lo que acabe pudriendo nuestra sociedad. Que por eso son ellos los que liderarán el mundo de mediados de este siglo.

No sé si tienen razón o no, ni si esta forma de pensar (que se podría desarrollar mucho más) es excesivamente apocalíptica, pero, euskalherritarra, yo sé lo que los chinos harían con todos esos tomates: COMÉRSELOS.

Que hagamos todo lo que has comentado (yo raramente me gasto 50 euros en copas, y no tengo coche), no quiere decir que sea positivo. Ni que con ello consigamos la felicidad. Ni mucho menos.

Podéis leer un reportaje sobre los chinos y su forma de pensar en:

http://www.berria.info/testua_ikusi.php?saila=tartea&data=2006-09-05&orria=054&kont=349

 
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