jueves, septiembre 28, 2006

La esposa del etarra


El titular que recoge hoy El Correo dice:

Arturo Cubillas está acusado de tres asesinatos en los 80 y trabaja en el Ministerio de Agricultura venezolano

La esposa se llama Goizeder Odriozola.
Y surgen unas cuantas preguntas:
¿Será buena en su profesión Odriozola? Si lo es, y si es inocente de todo, ¿puede llegar a ser la jefa del Gabinete o su matrimonio con el etarra es inconveniente para ocupar el puesto? ¿Es culpable de los asesinatos de su marido? ¿Es culpable de estar casada con un etarra?
Si la respuesta a las dos primeras preguntas fuera afirmativa, ¿tendría objeto un titular como ése?
Si me dieran a elegir entre dudas y certezas, me quedaría con las primeras.

13 comentarios:

euskalherritarra dijo...

No me parece adecuado el titular, ni me parece justo que esta mujer haya perdido su identidad para pasar a ser "la mujer de un etarra"
"Odriozola" aparece en dos ocasiones en la información, mientras que "Cubillas" aparece siete veces. ¿Qué pretende la información? ¿Qué nos ha aportado de nuevo esta noticia? Se publica en un medio diario, dónde la actualidad prima, y se nos presentá una noticia que lo fue hace más de 20 días, porque Odriozola fue nombrada el 5 de este mes.

euskalherritarra dijo...

Ups! se me ha borrado una frase, decía que la información no aporta nada porque a lo largo de ella sólo podemos leer un cúmulo de antecedentes, no hay nada nuevo. De 9 párrafos que tiene la noticia, sólo 3 los dedica a lo que informa el titular.

Nahum dijo...

A mí lo llamativo de la noticia me parece el subtítulo: que un tipo acusado de tres asesinatos trabaje tan campante en un Ministerio de un país con el que se supone que tenemos relaciones diplomáticas...

June Fernández dijo...

Me parece increíblemente hipócrita que se hable de reinserción social mientras que se desacredita a todo el que ha sido o tiene que ver con ETA. Por supuesto que la mujer no tiene que pagar lo que haya sido su marido. Me has recordado algo de lo que quería hablar en mi blog: a de Madariaga, en vez de ser apreciado por haberse distanciado del terrorismo y militar en un partido en mi opinión muy valiente y legítimo, como es Aralar, se le desacredita por haber sido fundador de ETA, en contexto político, por cierto, completamente diferente al actual. Ha estado en la cárcel, ha condenado la violencia y participa en un partido que condena la violencia. ¿Qué más tiene que hacer?

Nahum dijo...

Bueno, June, tampoco convirtamos a Madariaga en una especie de héroe civil por haber tenido la "gentileza" de dejar de matar...

Su definitiva conversión no fue en el 75, al morir Franco, sino veinte años después, tras el asesinato de Gregorio Ordóñez. Muchos muertos de retraso. Muchísimos.

Yo, a un tipo así, no le tengo mucho aprecio; ni me parece valiente. Y, June, se me ocurren un montón de cosas más que "tiene que hacer".

Ander Izagirre dijo...

Qué tiene que hacer. A mí se me ocurren también varias cosas que no sé si ha hecho. Así que pregunto: ¿ha pedido perdón, por ejemplo?

Me alegro mucho cuando alguien que durante treinta años ha defendido el asesinato como método político cambia de idea. Me alegro mucho. Pero no le doy las gracias ni se gana mi crédito.

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Otra pregunta: ¿Se ha dirigido a sus compañeros para decirles que lo dejen de una vez?
No obstante, esta polémica tan interesante ha tapado la pertinencia o no de ese titular, de esa noticia, en definitiva.

June Fernández dijo...

Sí, está claro que el daño que ha hecho es irreparable, pero con esos ataques a personas que se han desvinculado de ETA no se está propiciando que la gente que entra en ese mundo se reinserte. Será que soy muy inocente y joven pero creo que la gente puede cambiar, puede madurar, puede entender que no eligió el camino adecuado... Tampoco es que le admire. Pero no me parece bien que se tienda la mano a una persona para que deje atrás la violencia y luego se le atormente toda la vida por ello. Creo que lo estoy empeorando todo... Por otra parte, respecto a la pregunta de Lucía, ¿no es suficiente gesto para expresar que la violencia no es el camino que un fundador de ETA salga de la banda y funde un partido cuya característica principal es que, pese a ser independentista, condena la violencia?
Peor bueno, Lucía tiene razón, se ha desviado el tema.

June Fernández dijo...

Por cierto, ahora que leo lo que escribí el otro día, yo no he llamado valiente a Madariaga sino a Aralar.

jmr dijo...

Sobre el titular: yo creo que la condición de "mujer de un etarra" no es nada irrelevante. Y me preocuparía que hubiera que explicar por qué.

En cuanto a Madariaga, en fin... Igual hasta hay que hacer una colecta para levantarle un monumento.

Ander Izagirre dijo...

No estropeas nada, June. Tu idea de fondo es positiva, de buena fe, optimista. Perdona que me ponga a interpretarte, pero creo que quieres poner el énfasis en la posibilidad de que las personas (incluso los asesinos) cambien. Y defiendes el derecho a que rehagan su vida. Creo que en esto estaremos todos de acuerdo. Al menos en la aséptica teoría, porque los visitantes de este blog en general hacemos esfuerzos para ser racionales y civilizados. No sé qué dirían mis tripas sobre la reinserción social del asesino de mi madre, si fuera mi caso, pero vamos a decidir que nos callamos las tripas para seguir siendo racionales y civilizados (un mérito impresionante de las víctimas, por cierto).

Pero también creo que no puedes pedir inmunidad para Madariaga. Ha cambiado, sí, y todos nos alegramos. Repito que no conozco bien la historia de este señor (no sé cómo explicó sus razones para dejar las armas, si fue por motivos éticos o por puro pragmatismo) pero se le debe exigir que pida perdón. Y le podremos seguir criticando por sus actos, como a cualquier otra persona. Dices que es injusto atormentarle siempre con su pasado, pero si quiere evitar eso sólo tiene que arrepentirse y pedir perdón (no creo que a Onaindía le machacaran por su pasado: ya dio sus explicaciones, aceptó errores y pidió disculpas). Todo esto no es querer mantener el rencor sino la dignidad.

Ojalá Madariaga convenza a muchos de que dejen las armas. Pero el peligro de estos días es que vaya arraigando la impresión de que hay que mostrarse agradecidos con el que nos apuntaba con una pistola y por ahora ha decidido bajarla.

Ander Izagirre dijo...

¿Lo he dicho alguna vez? Qué blog tan interesante, ¿no?

June Fernández dijo...

Es que no hay nada que interpretar. Yo soy la primera que me pongo en la situación de las víctimas y que creo que el daño que se hace al matar a alguien es irreversible. Sólo he querido trasmitir que machacar desde los medios de comunicación a personas que sea por el motivo que sea han dejado la violencia no va a facilitar el proceso de paz y no va a hacer más que sembrar más odio. En cuanto al monumento, por más que repaso mis comentarios no veo que haya alabado en ningún momento la figura de Madariaga.

 
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