lunes, abril 21, 2008

"No nos llamen, por favor"


Los piratas eran tipos tuertos, mancos o cojos, con hasta tres prótesis en esas extremidades: el parche en el ojo (que no es una gran extremidad), el garfio en el brazo y una muleta en la pierna derecha. O en la izquierda.
Después, llegó la piratería aérea pero no consiguió cambiarnos el cliché. Esta semana, un cayuco somalí ha atacado a un atunero español y lo ha secuestrado. Las embarcaciones de los piratas son tan canijas, que los radares, preparados para detectar grandes bancos de bonitos, les dan el mismo tratamiento que a una sardina: ni los ven.
Podéis leer aquí la información.
Pero no es eso lo que me interesa. Un periodista de la SER consigue dar con el teléfono privado de un marinero. Le llama para recabar información.

-No nos llaméis, por favor. No nos llaméis.
-Pero... ¿Cómo están?, ¿se encuentran bien?
-No nos llaméis, por favor. No nos llaméis.


Y lo emiten. Si deseaban dar a la familia del marinero esa buena noticia, les bastaba con llamar al mismo lugar en que les suministraron el teléfono móvil del marinero y reproducirla. No era necesario que lo emitieran. ¿Por qué lo hicieron? ¿El mensaje era, acaso, que son grandes periodistas, que son capaces de localizar incluso a un secuestrado?
Sí, serán muy buenos periodistas, pero son personas de dudosa ética. Y Kapuściński dice, no lo olvidemos, que para ser buen periodista hay que ser buena persona.


En la foto, a Afp, el Playa de Bakio, un atunero vasco.
Gracias, Ander.

5 comentarios:

Ander Izagirre dijo...

La mitad de la tripulación es africana (creo que senegaleses y kenianos).

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Corregido.

Ander Izagirre dijo...

Ahora leo que son de varios pa�ses africanos.

Sobre tu comentario. Es la tentaci�n del periodista de apuntarse un tanto, aunque perjudique a alguien. Siempre deber�amos ponernos en el lugar de las personas a las que les afecta la informaci�n. Aunque en este caso el peligro para el marinero sea la propia llamada que le hace el periodista, no su posterior reproducci�n, �no? De cualquier manera, en una situaci�n tan delicada hay que guardar una precauci�n extrema.

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Sí, el peligro está en el barco y los piratas somalíes se caracterizan, sobre todo, porque no oyen la SER. Luego, la emisión no tendrá repercusiones allí.
Lo que me llama la atención es que no haya habido nadie en todo el proceso de producción de la noticia que haya reflexionado sobre el tema. La radio es un medio colectivo, que se hace entre muchas personas; y la SER no es una emisora local en la que el locutor hace de técnico. En ese informativos trabajan más de una docena de personas, que ya es un buen número, y ninguna de ellas ha dicho "Cuidado, no les llames, que solamente están dejando que hablen con la familia y además un minuto de conversación". O después de haber llamado, nadie se ha planteado que en esa cuña de "No nos llamen, por favor" pesa muy poco la información sobre los marinos y una barbaridad la información sobre el ego del periodista.

Ander Izagirre dijo...

¡Ahí le has dau!

 
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