jueves, abril 20, 2006

Las fotos de Merkel


Angela Merkel es una mujer con muchos arrestos que ha conseguido ocupar la cancillería alemana. Recientemente, mientras se encontraba de vacaciones en una isla italiana −Ischia− alguien consiguió hacerle unas fotografías al borde de la piscina. En una de ellas se ve a la cancillera de frente poniéndose el albornoz; en otra mientras, tomada de espaldas, solamente se ve a alguien subiéndose el bañador. Puede ser ella… o no. Las fotografías las publicó el lunes el británico ‘The sun’.
Yo no sé si las dos fotos corresponden a la misma persona, no sé si quien se cambia de bañador en la piscina es Angela Merkel y, además, me da lo mismo.

Sin embargo, sí que estoy segura de alguna otra cosa. ‘The sun’ no es precisamente un diario que demuestre una gran responsabilidad y ética periodísticas, pero quizá si la cancillería alemana la ocupara un hombre y le hubieran sorprendido en situación similar, se lo habrían pensado un poco más. Los periódicos sensacionalistas, y ‘The sun’ lo es, no reparan en demasiadas cosas, pero sí es cierto que suelen mostrar una especial habilidad para elevar la misoginia del ambiente.

El Gobierno alemán protestó y el ‘Bild Zeitung’, el diario más importante en Alemania, lo consideró un insulto.
Algunos diarios españoles tampoco se lo han pensado demasiado y han reproducido las fotos a un tamaño considerable. Me pregunto qué diferencia hay entre dar unas fotos del culo de Merkel en primicia o hacerlo dos días después. Habrá quien, además, las haya pirateado.

14 comentarios:

Nahum dijo...

En efecto, sin duda se lo habrían pensado mucho más si la Cancillería la ocupara un hombre. De todas maneras, supongo que Merkel podrá tomar medidas legales por intromisión en su vida privada o algo así, ¿no?

¡Que ya estamos hartos de que llamen periodismo a lo que no es más que carroñería política y zarandajas amarillentas o rosáceas!

Por cierto, Lucía, dos apreciaciones:

1. Que el "Bild" lo considere un insulto, ¿es relevante? Ellos no hacen precisamente un periodismo de altura; vamos, que no son el "Frankfurter Allgemeine" ni el "Handelsblatt"...
2. ¿"Cancillera"? Ummm, en el María Moliner eso significa un "canal de desagüe en los lindes de los campos".

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Nahum, estoy de acuerdo contigo en lo que dices del 'Bild'. Después de escribirlo y editarlo me vino la seria duda de cómo tendría que haber descrito al 'Bild' porque es, sobre todo, un diario sensacionalista con gran tirada.

2.- El femenino de canciller. El DRAE recoge en la tercera acepción el significado de presidente del Gobierno de algunos países. Podríamos pensar que tanto el hombre como la mujer que preside ese gobierno es canciller, pero ¿por qué no feminizar el término?
Se nos hace extraño el uso de cancillera pero también se nos hace extraño que sea una mujer quien presida.
A mí no deja de parecerme curioso que algunas palabras hayan conquistado, incluso contra la costumbre, el género femenino y otras no. Por ejemplo, seguimos diciendo estudiante o cantante para los dos géneros, pero hace años que decimos dependienta cuando quien nos atiende es mujer.
Ya veo que la palabra cancillera está ocupada con un sentido completamente distinto cuando podemos plantearnos esa palabra como femenino de canciller, pero también estaban ocupados otros términos cuando llegamos y los hemos librado de esa carga.
Por ejemplo, cuando empezó a haber alcaldesas, el término estaba ocupado por otro significado −esposa del alcalde−, y así lo recogió el DRAE hasta hace dos ediciones. Hoy en día nadie confundiría a la alcaldesa con la esposa del alcalde, ni tampoco con la esposa de la alcaldesa.
Cuando Merkel fue elegida, me tomé la molestia de hacer un escrutinio con la ayuda de Google. Es mayoritario el uso de canciller, pero quién sabe lo que puede pasar en el futuro. ¿A quién le extraña hoy la palabra presidenta?

CCG dijo...

Un mero comentario sobre el 'Bild'. Tengo la impresión de que su reacción ante el 'caso Merkel' es un ejemplo no de responsabilidad periodística, sino de insufrible nacionalismo. Conviene recordar que hace unos años el 'Bild' publicó en primera página una foto de la tenista (estaba aún en activo) Steffi Graff que acudía a una fiesta con un vestido extraordinariamente escotado. La imagen recogía el instante en que por una maniobra imprevista (me parece que estaba saliendo de un coche) se le escapaba un pecho por el escote. El 'Bild', siempre en defensa del interés informativo, dio la foto bien hermosa.

Nahum dijo...

"Cancillera". No sé, no sé.

Me suena fatal, Lucía. Lo mismo que muchos otros femeninos "conquistados".

El español tiene un género neutro que sirve para designar tanto a masculino como a femenino. Si no, seguiremos despeñándonos por la verborrea del "todos y todas", "hombres y mujeres" y así. Creo que no te apasiona, pero Pérez Reverte se mofa con bastante gracejo de este exceso "conquistador".

Coincido contigo en que muchos casos son aceptables ("alcaldesa"). Pero, si seguimos así, ¿no acabaremos escribiendo "jóvenas", "estudiantas" y tonterías y tonteríos de ese estilo (y estila)?

Asunto interesante, sin duda. Revisaré el Torrego y el Casado en cuanto vuelva al despacho de la Uni...

(Y, por cierto, mi tío Luis aún sigue reivindicándose "florista"; y seguro que ni en los gimnasios de Bilbao hay "culturistos")

Lucía Martínez Odriozola dijo...

CCG, lamento haberme sumado a la confusión: es evidente que 'Bild' no es el mejor rasero para saber cómo reacciona la prensa. O cómo debe reaccionar. Lo que cuentas de Graff, a pesar de que me fastidia, me gusta saberlo.
Gracias por tu memoria.

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Bueno, ¿qué problema habría en decir jóvenas? Es más, ¿qué problema tendríamos en aceptarlo?
Es una palabra que se entiende a la perfección. Yo diría que jóvena es el femenino de joven, y acertaría, aunque el DRAE aún estuviera sordo. Todo el mundo lo entendería. Para qué nos sirve la lengua sino para entendernos. No quiero pensar que la lengua es un tesoro en el que apenas podemos influir, me parece más una plastilina que se ajusta, con exactitud, a las necesidades de comunicación que nos podamos plantear. Ea.

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Creo que en este post acabo de dejar mi idea de lo que es y debe ser la lengua.

Nahum dijo...

En efecto, Lucía: que la lengua se adapte "a las necesidades de comunicación" que pudiéramos plantear los hablantes. Ningún problema en ello. Por eso, cada dos por tres se van incluyendo palabras nuevas en el léxico reglado del idioma español. El uso se va aceptando, en la medida de lo razonable, como norma: zapeo, demodé, internet, etc.

Pero si las normas se convierten en plastilina y cada cual las interpreta a su modo, entonces dejaremos, a la larga, de poder entendernos unos con otros. Porque las normas habrán dejado de marcar el camino común, el reconocido por todos...

De todas maneras, creo que este asunto del género no es una necesidad, sino, precisamente, una alteración de la norma por desconocimiento gramatical o por exceso de corrección política. Decir "jóvenas" es innecesario porque, como ocurre con todos los nombres epicenos, un solo género gramatical, masculino o femenino, puede designar al macho o a la hembra indistintamente o conjuntamente. Así, bastaría con marcar el género gramatical mediante el determinante: el joven o la joven, el periodista o la periodista, un contable o una contable, aquel policía y aquella policía, etc.

Oigo la objeción, Lucía: ¡se han aceptado jueza, abogada, infanta, alcaldesa...! Bien, como decíamos antes, si las nuevas fórmulas (a mí modo de ver, innecesarias) tienen éxito social, la Academia acabará por incluirlas, puesto que se "adapta a las necesidades de comunicación". Pero hasta entonces, me parece bien que sean sancionadas como incorrectas (y, en el caso de "jóvenas", como feas).

En fin, yo sigo creyendo que estas batallas gramaticales tienen más que ver con cuestiones de ideología feminista que con necesidades evolutivas de la lengua, pero... quizá hasta acabe volviéndome "feministo" yo también.

Lucía Martínez Odriozola dijo...

No, yo no creo que las normas deban interpretarse. Es mucho más complicado y, sobre todo, muy lento, tanto que está garantizado que sigamos entendiéndonos, y que las palabras conserven esos genes del idioma de los que habla Grijelmo.
Yo creo que debemos poner especial atención al lenguaje y cuidarnos del sexismo, pero sin sacrificar lo primordial: para que nos entiendan primero deben escucharnos. Algunos discursos, muy repetitivos en cuanto el género, se hacen tan aburridos que el oyente se pierde.
Hablas de jueza, abogada, infanta, alcaldesa como ejemplos de palabras aceptadas, pero no son asimilables. Abogado/a, es un par muy habitual en castellano; somos muchos los que creemos que la Academia se precipitó al aceptar jueza (García Yebra, el académico, no el periodista, ha escrito bastante al respecto y el mismísimo Seco ha aceptado que fue un error).
He escrito cancillera (de donde ha partido todo) porque la Fundéu se atrevió a hacer esa propuesta. Con el tiempo veremos si prospera y se usa o no. Cuando se hacen propuestas de éstas que no prosperan suelo acordarme de lo que sucedió cuando se estableció que el coñac era una denominación de origen y ya no se podía aplicar a los licores que se hacían en Jerez. Antes de dar con la palabra brandy, que es la que usamos ahora, hubo momentos de vacilación: como el licor provenía de Jerez y era un coñac alguien propuso llamarlo jeriñac (lo juro). Entró un señor a un bar, se acercó precipitadamente a la barra y preguntó al camarero:
−¿Tienen jeriñac?
−Sí, la segunda puerta a la izquierda.

Pues eso.

Ander Izagirre dijo...

Nahum, Lucía, he leído con fruición vuestro debate sexual. Muy interesante.

Es difícil establecer un criterio tajante en un terreno tan resbaladizo, así que mejor que impere el sentido común. Por eso no entiendo que Begoña Errazti se indignara porque le preguntaron si prefería que le llamaran "presidente" de Ea o "presidenta": ¡a estas alturas!, dijo. No es lo mismo ser actor que ser actriz, pero sí debería ser lo mismo ser presidente hombre o mujer. Quien prefiere marcar el género y decir concejala es quien da por sentado que concejal se refiere sólo a los hombres. ¿No habría que decir, entonces, concejalo? Del mismo modo, no entiendo que los hombres sean modistos en vez de modistas, igual que Induráin no era ciclisto sino ciclista.

Y eso del jeriñac ha sido un remate estupendo para el debate. Carcajada

¿Por qué hay que marcar el género en concejala? ¿Induráin er

Lo que dice Grijelmo sobre los genes del idioma

Ander Izagirre dijo...

En el mensaje anterior se me han quedado algunos colgajos. Y un rastro de comentario que iba a hacer sobre Grijelmo y los genes del lenguaje, que me parece una cosa un poco tonta, pero vamos, otro día.

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Pensaba que este comentario estaba muerto.
¿Y por qué es diferente ser actor que ser actriz?
En cuanto a lo de concejalo, ¿qué quieres que te diga?, la lengua tiene normas pero no son como las matemáticas, que cuando pones un cero a la derecha multiplicas por diez. La norma del castellano dice que el masculino es concejal y el femenino, concejala, y añade que también se usa la forma en masculino para designar el femenino.
En cuanto a modista/modisto, no son el femenino y el masculino de la misma palabra. Significan cosas distintas. Si te fijas, el género de modista es común. En el diccionario hay una entrada para modista, con tres acepciones, y otra para modisto, con una sola.
Mira:

modista.
(De moda e -ista).
1. f. p. us. Mujer que posee una tienda de modas.
2. com. Persona que tiene por oficio hacer prendas de vestir.
3. com. ant. Persona que adoptaba, seguía o inventaba las modas.

modisto.

1. m. Hombre que tiene por oficio hacer prendas de vestir.

Ander Izagirre dijo...

En el caso de actor y actriz el sexo sí supone una diferencia. Bueno, puedes decirme que para interpretar a James Bond pueden elegir a Penélope Cruz y hacerla pasar por hombre, pero en la realidad en el cásting buscarán actores y no actrices. No son intercambiables. Es lógico que en el lenguaje se marque esa diferencia.

Pero en el caso de concejales y presidentes, el sexo no debería significar ninguna diferencia. Tienen las mismas atribuciones, sean hombres o mujeres. Las presidentas no son distintas de los presidentos.

Y no estoy de acuerdo con que modisto y modista signifiquen cosas distintas. Como verás, la segunda acepción de modista dice “persona que tiene por oficio hacer prendas de vestir”: exactamente lo mismo que se dice en la definición de modisto. El sexo tampoco implica ninguna diferencia esencial en este caso. Y la primera acepción de “modista” como “mujer que posee una tienda de modas”, ¿no se podría aplicar perfectamente al hombre que posee una tienda de modas? ¿El sexo implica alguna diferencia que haya que marcar con el lenguaje? ¿Por qué no son todos modistas, hombres y mujeres, si todos son ciclistas o aeromodelistas, hombre y mujeres?

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Pero el lenguaje no se caracteriza precisamente por ser lógico, aunque a veces lo parezca, o incluso lo sea.
Lo de modisto/a parece la historia interminable. Han corrido ríos de tinta. No sé si recordarás que El País optó por usar ‘el modista’. Según el DRAE, las palabras son distintas aunque coincida una de sus acepciones. Y claro que podemos aplicar la palabra al hombre que tenga una tienda de modas. Podemos hacer lo que queramos, pero corremos el riesgo de que no nos entiendan porque las palabras no siempre significan lo que nosotros queremos que signifiquen.

 
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