lunes, junio 16, 2008

36.000 del ala

36.000 euros de condena le han caído a Federico Jiménez Losantos. La información la he leído aquí. De todas formas, no sé si esa cifra tendrá valor pedagógico en el caso de Losantos.
Por si no habéis reparado, no he escrito 'el periodista Jiménez Losantos'. No creo que comparta los procedientos periodísticos. Creo que es más bien un bocazas, que en otros tiempos habría trabajado como feriante.
Tiene una entrada en Wikipedia. Este año cumple 57 y nació en Orihuela del Tremedal. Un tremedal es, según el RAE, un terreno pantanoso, abundante en turba, cubierto de césped, y que por su escasa consistencia retiembla cuando se anda sobre él. Ya sabemos dónde aprendió. En realidad, tiene 56 años pero no ha aprendido lo fundamental.
Me ratifico en que la cara es un espejo.

13 comentarios:

Kike dijo...

"Es ridícula desde el punto de vista económico porque el honor del alcalde sólo vale seis millones de pesetas". También manifiesta que "por ese precio" seguirá criticando al alcalde.

Y hasta ahí puedo leer El Plural.

J.M.PADILLA dijo...

Es lamentable lo barato que sale en España injuriar y calumniar...Y lo peor de todo es que los periodistas no nos rebelamos y toleramos todas las ofensas a nuestro oficio.

Jiménez Losantos no hace periodismo...hace otra cosa...y la Libertad de Expresión es otra cosa a lo que este "individuo" realiza.

El insulto no puede salir tan barato...y le ha quedado claro, que "sus" políticos no sólo no le respaldaron sino que más bien, todo lo contrario.

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Tengo entendido que este mes se le acaba el contrato. Quizá vea un páramo a su alrededor. De todas formas, 36.000 es mucho menos de lo que recauda en publicidad, que debería ser el baremo de los jueces.

Ander Izagirre dijo...

¡Su padre es zapatero! Uf, lo que hace una minúscula...

el trenti dijo...

Me parece haber leído hace unos días que ya había renovado por otro año aunque tengo entendido que las cosas en el seno de la emisora están muy revueltas y es posible que haya sorpresas. Parece que habían tentado a Carlos Herrera como sustituto pero rechazo la oferta.

el trenti, corrigiendo errores dijo...

...rechazÓ la oferta.

Anónimo dijo...

No reconocerá que,en el fondo, la sanción le ha ofendido;a cambio, suelta una fanfarronada:" A ese precio,seguiré haciéndolo".Sobran las palabras, él mismo se retrata.

Anónimo dijo...

Si un día tiene nietos o si ya los tiene, al mirarlo diran "Qué fea es la abuela."

Nahum dijo...

Umm, pensaba que en lugar de aprovechar para dar caña fácil a Jiménez Losantos, podríamos haber aprovechado este espacio para debatir un tema muy interesante para este blog: la libertad de expresión y sus límites. ¿Quién le pone coto a esa libertad de expresión? ¿Cómo? ¿Es un caso como éste (relación políticos-periodistas) el ámbito ideal para poner ese límite? ¿Qué hacemos con otros periodistas-comunicadores-fanfarrones que hacen cosas parecidas? ¿Deberían condenar esto también por sus insultos http://www.cadenaser.com/sociedad/articulo/baba-pluma/csrcsrpor/20080417csrcsropi_1/Tes?

En fin, no sé, para darle un poco más de vuelo a esto. ¡Que decir que Losantos (al que, por cierto, le pegaron un tiro en la rodilla para silenciar su libertad de expresión) es feo, bruto y de derechas ya lo sabemos!

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Nahum:
¿De verdad crees que es necesario especificar algún límite más que la verdad y el honor a los que se refiere la ley?
En cuanto al artículo de Anido que enlazas, de muy mal gusto desde el titular. Pero un artículo. Losantos estuvo 6 meses de parraplas (Huy, que ha usado una palabra que no viene en el DRAE).

Ander Izagirre dijo...

¿El criterio, entonces, es la cantidad? Si sólo es un artículo, ¿pase?

(Por enredar un poco).

(Ése es mi Nahum...).

albardäo dijo...

Los periodistas estamos sujetos a la ley -como no-, y este sujeto debiera estarlo más que nadie.
Resulta penoso escucharle, y más hoy, reincidiendo en el insulto y en el menosprecio a las leyes básicas, las del respeto al prójimo. Con eso ya se acota bastante nuestro oficio, con eso y con una gota de sentido común.
Pero un predicador es otra cosa, y éste no es más que eso, un predicador con cara de higo.

Lucía Martínez Odriozola dijo...

También es cosa de cantidad: El ensañamiento y la reincidencia son conceptos que se manejan a la hora de condenar.

 
Free counter and web stats