martes, diciembre 12, 2006

Médiums


Fue en un congreso celebrado en San Sebastián hace unos años. Una de las ponentes, seleccionada por sus aportaciones en determinado campo, pronunció una extensa conferencia en la que utilizó de forma impúdicamente reiterativa el libro escrito por una autora con la que no solo comulgaba sino que hubiera contraído matrimonio. Finalizada la ponencia, quienes asistimos a ella nos preguntábamos por qué la organización no había invitado a la autora en lugar de a la médium.

Siempre me han llamado la atención esos articulistas o ensayistas que cuajan sus textos de frases de otros autores. Hay quienes demuestran una habilidad especial en hilvanar o zurcir escritos con frases celebres, o no tan célebres. Aunque... mucho peor sería no citar el original.
Hace unos años se necesitaba contar con una buena caja de zapatos plagada de frases extraídas manualmente de las lecturas hechas previamente. Hoy resulta mucho más fácil. En la red pueden encontrarse recursos muy accesibles para quienes nunca se han preocupado por ir alimentando esa caja de zapatos. He aquí uno de ellos.

5 comentarios:

June dijo...

No sé lo que pasa hoy, no me deja publicar los comentarios.

Todavía me río al recordar el comentario de Ander sobre Coelho. Nunca lo había pensado.

Por cierto, pregunto, no critico: ¿no hacen algo parecido (pero citan, eso sí) con muchos profesores universitarios, que escriben libros de texto como churros que no son más que citas y más citas de Cebrián, Vivaldi y los de siempre?

Anónimo dijo...

Como dice Lucía, es vergonzoso que "algunos articulistas o ensayistas cuajen sus textos de frases de otros autores". Además, "hay quienes demuestran una habilidad especial en hilvanar o zurcir escritos con frases célebres". Deberían pagarles con croquetas refritas. Encima, como bien señala Lucía, en la red pueden encontrarse "recursos muy accesibles".

Ander (fan de Pablo Conejo)

June dijo...

Ander, ¿quieres ser mi risoterapeuta personal? Con seguridad social, pagas extra y hasta cesta de navidad.

JMR dijo...

Estas citas les serán útiles a los enemigos de las citas:

"Cita: repetición errónea de las palabras ajenas" (Ambrose Bierce, Diccionario del diablo).

"La cultura no es un almacén de autores leídos sino una forma de razonar. Un hombre culto que cita mucho es un incivilizado" (Julio Ramón Ribeyro, Prosas apátridas).

Y ahora la pregunta: cuando se quiere decir algo, y ese algo ha sido dicho antes por alguien con mejores palabras, ¿hay que apropiarse de la sentencia callando al autor para no parecer pedante pero sí inteligente? ¿No es más justo mencionar al autor dando a cada uno lo suyo?

A mí me encanta leer con un lapicero a mano, y luego anotar los subrayados. Espero que no ser levado a la hoguera por tan mala costumbre.

Lucía, con el lapicero sobre la oreja, dijo...

No hablábamos de quienes usan citas, sino de quienes las pegan como ladrillos para construir una pared. Yo también leo con lápiz y también las apunto, y a veces me acuerdo de usarlas. Además, me encanta hacerlo, disfruto mucho de ello. Y me voy a la hoguera contigo, si hace falta.

 
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