miércoles, enero 23, 2008

Un robot llamado Anna

La página de Ikea dispone de un servicio, una especie de guía, que nos ayuda a buscar lo que deseamos de una forma muy rápida: Se llama Anna y está situada en la parte superior derecha de la pantalla. Al pinchar ahí, sale una operadora que responde a las preguntas que se le formulen y además sonríe siempre.
Podéis probar su eficacia preguntándole por sofás, cojines, camas, lámparas... La parte central de la página se llena, entonces, con aquello que se le solicita pero... ¿Qué sucede si, por ejemplo, se le pregunta por su vida privada?, ¿o si se le pide que enseñe sus piernas?, ¿o sobre su ropa íntima? Prueba a insultarle o pedirle locuras. Haz lo que quieras, lee con atención sus respuestas y observa sus gestos.
Anna está aquí.

3 comentarios:

June Fernández dijo...

A mí me llegó en su día un e-mail sobre el tema y estuve haciendo pruebas, lo confieso. Hay que ver qué previsor el equipo técnico de Ikea... Hoy me voy a contener de hacer comentarios relacionados con el machismo, que estoy saturada del tema y seguro que alguno me lo agradece.

Álvaro Matía dijo...

Le he preguntado que sí quiere salir conmigo y me ha dicho que no podemos quedar en la vida real, que es una asistente virtual.

Jo, otra que me rechaza. Bueno, al menos me ha sonréido...

Espectador dijo...

Impresionante, la androide. Si de verdad va a meter en su base de datos todo lo que hemos hablado...
Por cierto, no tiene hijos.

 
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