jueves, agosto 23, 2007

Peligrosos porqués

Lo he oído en Radio Nacional de España: El Ayuntamiento de Beas, Huelva, ha suspendido por un día las fiestas patronales por el asesinato de una mujer. Su marido la mató de 18 martillazos en un ataque de celos.
Lo reproduce El País.

Que levanten la mano los que hayan sentido celos alguna vez: Aquí.

Y los que hayan matado por ellos: Aquí. Un momento. Lo niega: ¡No ha matado por celos!

Es peligrosa esa actitud irreflexiva de algunos periodistas y de sus medios por buscar el porqué de las cosas. Según Europa Press, José, de 67 años, ha asesinado a su mujer, de 59 años y sin nombre, "tras asestarle 18 martillazos". O sea, primero le dio los martillazos y después la mató.

No cabe mayor irreflexión. El "tras" ese de los titulares es diariamente un insulto a la inteligencia.
Pero lo peor no es el uso de la preposición. Lo malo, de verdad, es la atribución del asesinato a un ataque de celos.
Es falaz y muy peligroso. Hay miles de ciudadanos que, cuando sienten celos, se comen las uñas, miran por la ventana, leen, ven la serie entera de 'El padrino'.
Nunca matan. Ni piensan en matar.

La flor, tan bella en su imperfección, va por esa mujer 18 veces golpeada hoy, hasta la muerte. No sabemos cuántos martillazos recibió antes.

1 comentario:

M. M. dijo...

Pues fíjate en el titular de hoy en El Correo:
La policía inglesa detiene a dos adolescentes por asesinar sin motivo a un niño de 11 años.

No tenían motivo para asesinarlo. La cosa cambiaría si, por ejemplo, les hubiera quitado la pelota. Ese sí que es un motivo para que dos adolescentes maten.

 
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