miércoles, noviembre 28, 2007

Violencia... ¿qué?




Llevamos unos cuantos años poniéndole adjetivo a la violencia de los hombres hacia las mujeres.
Le llamamos 'violencia doméstica', pero no nos gustaba. Por dos razones: Lo doméstico, lamentablemente, es algo muy poco importante. Acaso porque todo aquello que hace la mujer es poco relevante. Y, en segundo lugar, porque en ocasiones se producía fuera del hogar: nunca había habido convivencia entre los miembros de la pareja o ya se había interrumpido, mediante separación o divorcio.
Le llamamos 'violencia machista', y tampoco nos gustaba, porque irremediablemente nos trasladaba a esos escenarios sórdidos de la vida, esos en que el hombre se cree alguien mientras que considera a la mujer mucho menos.
Le llamamos 'violencia de género'. A mí no me gustaba porque el género, según el DRAE, es otra cosa, y me aferraba a ello. Pero llegó la ley del Gobierno socialista y empecé a creer que la pelea estaba ganada, o perdida, que como la ley se llamaba de lucha contra la violencia de género, la categoría legal elevaba el estatus del adjetivo y lo convertía en norma. Cualquier periodista, me dije entonces, debe saber distinguir entre una muerte, un homicidio y un asesinato. Y si el asesinato es de género es distinto a si está motivado por cualquier otra razón. De modo que me creí lo de violencia de género y empecé a usar el término.
Ahora llega la agencia EFE y decide que, para facilitar la búsqueda de noticias, se le llamará...
tatachán... 'Violencia machista'.
Genuflexión, y a por ello, porque lo verdaderamente importante, lo fundamental del caso es facilitar la búsqueda de noticias.
Gracias, J. Z.
La foto, bonita, ya va firmada.



16 comentarios:

jmr dijo...

Me parece un acierto.

Nahum dijo...

A mí también me gusta. Pensándolo, creo que es el que más se ajusta al significado.

Aún así, ganará la batalla lo de violencia de género, me da la impresión.

Lucía dijo...

No estoy segura, Nahum. Ten en cuenta que no solamente hablamos castello en España.
Me gustaría que se 20% de visitas que este blog recibe de los países americanos se expresaran aquí y nos dijeran cómo se le llama en cada país.

Ander Izagirre dijo...

En castellano el género es lo que es, por mucho que algunos eufemísticos eufemianos importen el temor anglosajón a nombrar la palabra sexo (¡oigh!).

También me parece que la expresión 'violencia machista' es la más adecuada. No da revueltas tontas, va directa al meollo de la cuestión. Los casos a los que nos referimos son casos de machismo, ¿no? Pues bravo por la agencia EFE.

J. Z. dijo...

Parece que por fin se ha optado por un adjetivo. Alabado sea el señor. Ya lo advertía el gran Juan Ramón Jiménez: “¡Inteligencia dame / el nombre exacto de las cosas!”.
No obstante, me parece que es algo secundario, que no dejará un poso excesivo más allá de una temporada en los medios.
Aunque, por incordiar un poco..., ¿qué pasará cuando la violencia sea ejercida por una mujer sobre un hombre? ¿Violencia feminista?

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Pero J. Z., ¿en qué jardines te metes? Si parece que tienes 14 años y te acaban de sacar al mundo.
Machismo y feminismo no son antónimos. El antónimo de machismo es antimachismo.
Cuando la mujer ejerza violencia contra el hombre, habrá que ver si es común (por robar, por matar, por joder) o responde a razones muy enraizadas en la sociedad y si además se pueden vincular a cuestiones del sexo de ella y de él. Si es así, acaso acabemos llamándola violencia de género, aunque la agresora sea una mujer y la víctima un hombre.

el trenti dijo...

El otro día entré en la página de la policía local de Santander en donde viene (supongo que como en todas las ciudades) los sucesos en los que la policia tiene que intervenir.

En un apartado ponía: "violencia contra la mujer".

Un saludo

J. Z. dijo...

Vaya, tenía entendido que en este blog no se aceptaban descalificaciones personales ni que tuviese línea editorial. Deberías plantearte si lo que quieres es que podamos debatir un tema con diversidad de opiniones argumentadas o seguir todos por el mismo sendero. Personalmente, preferiría la primera opción, sobretodo teniendo en cuenta que en un tema tan sensible no creo que nadie tenga la varita mágica para saber decir o hacer siempre lo adecuado. Incluida tu.

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Siento mucho que te hayas ofendido o haberte ofendido yo. Mis disculpas.
Pero, por otra parte, quitando lo de los 14 años, el resto lo suscribo.

Kike dijo...

Me gustó el que escuché el otro día en Telecinco: "Terrorismo machista". Genial.

J. Z. dijo...

Disculpas aceptadas.
Gracias.

June Fernández dijo...

He llegado tarde. A mí también me gusta "violencia machista". Lo hubiera argumentado como Ander.

En cuanto al comentario de J.Z., me da ganas de diseñar una camiseta con mi respuesta porque la repito una vez al mes, de media. El equivalente a machismo no es feminismo sino hembrismo. Y el hecho de que haya feministas hembristas no justifica que se desprestigie un movimiento que ha conquistado la igualdad de derechos (por ahora formar, y ahora trabaja por conquistar la real) de la mitad de la población, las mujeres, y ofreciendo de paso un modelo alternativo de sociedad que también beneficia a los hombres.

June Fernández dijo...

Quería decir "formal", no "formar". Y "ofrecido", no "ofreciendo". Anda que... Prometo empezar a repasar mejor mis comentarios.

Mariano dijo...

Hace tres años estaba en candelero la "violencia de género". Nuestro Arturo Pérez-Reverte hizo un comentario, creo que en El Semanal. Justamente el sábado (¿telepatía?) recuperé una respuesta mía. No la llegué a mandar. Estaba traspapelada entre los bits de mi ordenador.

El problema del término no se ha solucionado. Y tiene tan poca importancia como entonces.

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La palabra género significa varias cosas, pero violencia de género no se puede aplicar a todas. Las mercancías son géneros, pero volcar los camiones de naranjas no es violencia de género. Los tejidos pueden ser de distinto género, pero rasgarse las vestiduras no es violencia de género. Hay géneros literarios, pero quemar los libros como en Fahrenheit 451 no es violencia de género. Están los géneros de la Biología, pero cargarse los mosquitos de la malaria (género Anopheles) no es violencia de género. Aplicar la violencia a esos significados es del género tonto.

En fin, que sólo nos quedan los géneros de la Gramática, que son tres: masculino, femenino y neutro. Pero tampoco nos sirve. Romperle una silla a alguien en las costillas sería violencia contra el género femenino, y además doble, por la silla y por las costillas. Romper un acuerdo sería violencia contra el género masculino, mientras que romper lo acordado sería violencia contra el género neutro. No, tampoco nos sirve.

Puede que no esté todo perdido: de género es una locución adjetiva que se aplica a obras de arte que se refieren a las escenas cotidianas, como pintor de género. Así que violencia de género se puede considerar una extensión de esta acepción, la violencia por costumbre o en la vida común. Por desgracia, tampoco vale ésta. Cualquier tironero típico estaría entonces practicando la violencia de género.

Y ¿por qué no violencia de sexo? Una acepción de sexo es el conjunto de los del mismo sexo biológico. Sólo masculino y femenino, sin sexo neutro. En el fondo, esta es la expresión buena. Claro, parece que se refiere a cuando uno va por ahí utilizando el instrumento con excesiva energía. Sí, queda un poco vulgar. Entonces aparece la violencia doméstica. Más fino. No me atreveré a discutir la opinión de los lingüistas, filólogos y lexicógrafos que la proponen. A fin de cuentas, yo no sé nada de esas materias, y ellos saben mil veces más. Pero, oye, es el idioma que hablo desde pequeño. Pues me parece a mí que doméstico (del latín domus, casa) se refiere al hogar. Y si la paliza es en la calle, ya no es violencia doméstica. Ya puestos, podrían haberse apoyado en el griego oikós, que también es casa pero con un sentido más amplio, de todo el “ámbito vital”. Tendríamos la eco-violencia. Y protestas aseguradas de los ecologistas.

Así llegamos al gender. El inglés es una lengua más pobre que nuestro español. Por eso necesitan emplear preposiciones a manta para los matices, mientras que nosotros lo resolvemos con palabras diferentes. Pero en lo del gender nos sacan ventaja. El sex es sólo el aspecto biológico. Ser mujer es más que las labores propias de su sexo de antaño, que pasó luego a sus labores. Para los anglohablantes sólo tienen gender las personas. De modo que un morueco y una cabra son neutros aunque tengan sexo; a falta de corral propio véase Discovery Channel y análogos. Sí, es un anglicismo, qué le vamos a hacer.

A mí tampoco me gusta lo de violencia de género. Pero, a falta de algo mejor, dejémoslo estar.
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Ander Izagirre dijo...

"Terrorismo machista". Ya hablamos hace tiempo del peligro de estirar las palabras como chicles: se quieren utilizar para todo y al final no dicen nada.

Quemar un bosque es terrorismo ecológico, pegar a una mujer es terrorismo machista, los accidentes de trabajo son terrorismo laboral... Y al final terrorismo ya es cualquier cosa y pierde su valor.

Hay violencias muy graves que no dejan de ser graves por el hecho de que no sean terrorismo.

June Fernández dijo...

Aunque llegue tarde, no quería quedarme con las ganas de decir que estoy de acuerdo con el último comentario de Ander. Es algo que no tenía muy reflexionado y él me ha convencido del todo.

 
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