miércoles, junio 06, 2007

¿Un amigo periodista?

Hace unos meses los periodistas nos llevamos las manos a la cabeza (algunos no lo necesitaron: las llevan perpetuamente pegadas con loctite) porque se supo que un listillo de un partido político había dado a los militantes instrucciones de cómo tratar con periodistas: esa plaga desagradable que anda por la vida haciendo preguntas a todo el mundo.
En la red hay de todo, pero lo que hoy traemos es un cursillo gratuito, en ocho lecciones, de cómo tratar con periodistas. Y la verdad es que tiene su gracia.
La introducción y el índice pueden encontrarse aquí. Yo invitaría a cualquiera a que lo leyera. Pero el último capitulo -¿Amigos?- me parece especialmente indicado para la discusión. ¿Qué ventajas tiene para la fuente que el periodista sea su amigo? ¿Y para el profesional? ¿Tiene desventajas para ambos?

Gracias, Eneko.

3 comentarios:

sintomático dijo...

Si tuvieran que diagnosticarme un cáncer, prefiero que sea un amigo, aunque para él sea más doloroso decirme que voy a morir. Si me tienen que meter en la cárcel por robar un banco (¡tentado estoy con estos sueldos de la universidad pública!) prefiero que me defienda un buen abogado amigo. Si tuviera que contarle a la prensa qué me ha ocurrido, por qué lo hice y qué demonios se me pasó por la cabeza, prefiero que lo haga un periodista amigo; será fiel a mi declaración como buen amigo y respetará el interés público como buen periodista.

Pero esto es simplificar bastante.

June dijo...

Mi única fuente que a la vez es amiga está siendo excelente, me propone temas, me contextualiza noticias... ¿Qué saca ella? Como mucho la garantía de que seré respetuosa y rigurosa con los temas que le afecten, que cuidaré con especial cariño las entrevistas... Tiene claro, aún así, que no seré más bondadosa ni evitaré sacar noticias que le perjudiquen.

La desventaja para ambas es el peligro permanente de estropear la amistad con discusiones y desencuentros. Aún así, si se saben separar las cosas, yo creo que está bien. Sin buscarlo, claro, porque yo desconfiaría de la fuente que de la noche a la mañana se empeña en ser mi amiga.

La guía es de traca, y a mí me ha llamado la atención otra parte. Lo de que es verdad que los periodistas estamos entrenados para seleccionar la información más relevante pero que hay que tener en cuenta que a menudo no sabemos demasiado sobre el tema. Esto nos lleva al debate sobre la especialización: ¿deberíamos ser todos especialistas en un área para que no se nos cuestione o un profesional debe ser capaz de trabajar bien sobre cualquier tema?

Zigor Aldama dijo...

Si no sabemos sobre el tema de nuestras informaciones, difícilmente podremos seleccionar lo más relevante, ¿no? Sin duda, el periodista ha de tener un conocimiento lo más profundo posible sobre lo que escribe o habla. La especialización creo que es una buena solución a esta carencia porque, así, no sólo reflejaremos lo que se nos cuenta, sino que, además, podremos aportar un valor añadido. Que para lo demás ya están las agencias de noticias.

Yo también creo que no supone conflicto alguno que la fuente y el periodista sean amigos. Siempre que ninguno, sobre todo el segundo, falte a la verdad.

 
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