
También existe el femenino genérico y quien no lo crea puede leer estas cuatro líneas.
Me gusta la obra de Eva Armisén.
Sobre periodismo, periodistas y todo género de cosas. En este sitio están proscritos el sexismo y la pena de muerte, lo diré siempre.

"Ahora casi que me extraña que una chica tan joven, yo no había cumplido todavía los dieciséis, que una cría lo pensara así, pero es la verdad; tu padre me empezó a gustar no como te gustan los chicos a esa edad, porque son guapos o simpáticos... no sé...como si hubiera empezado a quererle directamente sin pasar antes por nada, por ningún otro sentimiento. Ahora casi me extraña, porque yo era una niña, pero te aseguro que lo pensé casi con estas mismas palabras. Pensé que Martín sabía de verdad lo que era la felicidad, que la distinguía y que por eso me iba a hacer feliz toda la vida. Fíjate tú, entenderlo con quince años...no sé cómo explicarlo... como si fuera posible entender la pasión de antemano. Yo me enamoré de tu padre así, segura de que nada en la vida me iba a dar tanta alegría como estar con él".
"Los pastores vascos tuvieron siempre cuota especial para ir de ovejeros a Idaho y Nevada. Es célebre su manera de castrar los machos con los dientes y de cocinar por la noche un plato de criadillas en la llanura donde acampaban".
'La higuera' es un libro de Ramiro Pinilla, que, como todos los anteriores, me descubrió un mundo. Os traigo un retazo:
«El general De Gaulle, a quien siempre gusta salpicar de un cierto humor sus reuniones con la prensa, hoy ha estado francamente festivo en varias ocasiones, haciendo estallar las carcajadas del auditorio. [...] Otro rasgo de humor consistió en que, antes de terminar su peroración, el general De Gaulle planeando su mirada sobre el inmenso auditorio, dijo lo siguiente:
"Creo que alguno de ustedes me ha hecho una pregunta referente a la libertad de Bell Bella, ¿no es así?"
No, no era así. En medio del desconcierto de los primeros momentos, que fue cuando se hicieron las preguntas, a nadie se le ocurrió interesarse por la suerte del prisionero musulmán, a pesar de ser un punto de los más importantes. Por eso, al comprobar la sagacidad del presidente y su forma de ‘echarse el toro encima’ todo el auditorio irrumpió en risas estrepitosas».12/4/1961

"Si mañana fuese ayer, hoy estaría tan cerca del domingo como si fuese mañana. ¿Qué día es hoy?"

"El 22 de diciembre de 1997, una bomba estalló ante su casa, donde vivía sola con sus dos hijos".

"Reaccionar negativamente frente a la adversidad es muy fácil; tan sólo implica dejarse llevar por la inercia y la inconsciencia. Quejarse, criticar o lamentarse son síntomas de poca autoestima, confianza y seguridad personal, que reflejan el grado de amor, cariño y autovaloración que tiene consigo cada uno".

Entrevista a Josefina Carabias publicada por Juby Bustamante en el diario 'Madrid' el 17 de abril de 1971.-¿Ha seguido alguna regla, y cuál, en el desempeño de su labor periodística?
-Tengo que decir primero que la profesión me ha pesado algunas veces. Porque es dura, porque yo soy muy concienzuda y todo lo quiero hacer bien, y una notita pequeña me cuesta mucho esfuerzo, y siempre quiero enterarme bien de las cosas. Mis principios periodísticos, por fin, han sido pocos y claros. En primer lugar, la sinceridad. Soy incapaz de decir lo que no siento, lo cual no quiere decir que diga todo lo que siento. Procuro no ser grosera, o no ofender, pero jamás digo lo que no pienso. Segundo, que no escribo para mí, para lucirme yo o para mi gusto; eso puede ser alguna vez pero en general escribo con la idea de que la gente lo lea y no le cueste trabajo. Procuro llevar a la gente lo que pasa, y que se entere, sin echar carne a las fieras, sin caer en lo fácil. He sacrificado el brillo personal por decir cosas verdaderas. Y esto puede que me haya costado algún disgusto en determinados sectores, pero también me ha dado mucha serenidad de ánimo.
"¿Elsa Pataky? Me chifla. Es, junto a Mamen Mendizábal, Cayetana Álvarez de Toledo y la Aído, una de las cuatro españolas que más me ponen. Seguro que besan de verdad. Bibiana, por cierto, aparece en la lista. Es la última, pero está. Y ya que hablo de políticas, añadiré que tampoco me importaría jugar un rato con la Pajín (me conformaría con lo que su apellido sugiere) o haberlo hecho con la Chacón antes de quedarse encinta. Espero que ninguna de las tres se enfade. Piropos blancos no ofenden y los míos, por desgracia, lo son, blancos, aunque quién sabe. Lo mismo también a ellas les hace tilín y les da morbo cepillarse a un adversario".Publicado por Fernando Sánchez Dragó en la 2 de El Mundo el 19 de agosto y recogido un día después por Santiago González en su blog.
Y entonces he recordado que hace unos años ese individuo vino a Bilbao a algo. Queríamos contar con su opinión para cuajar una página en El Correo. Me tocó dar con él. Lo localicé a la hora del café en el hotel. Sin problemas, se puso. Pero antes de que le explicara y preguntara nada, me dijo que estaba estupendamente porque acababa de echar un polvo. Sentí una profunda sensación de vergüenza. Creo que solamente la gente que practica poco el sexo siente necesidad de trasmitir a todos ese gran acontecimiento.
Por lo demás, el texto de arriba... es nauseabundo.
La foto la he sacado de "la web oficial de Fernando Sánchez Dragó". ¿Habrá muchas extraoficiales? ¿Habrá al menos una?

«Hay un provervio eslavo en Galitzia que dice: "Lo que no le cuentas a tu mujer, lo que no le cuentas a un amigo, se lo cuentas a un extraño, en la fonda"».

"Si nos deslumbra lo extraño, lo raro, lo que se sale del comportamiento común de la gente, podemos completar una galería de chalados muy efectista, como ya hacía en la tele cierto tipo graciosete y muy irrespetuoso. Pero si intentamos entender las razones de estas personas, aunque nos parezcan distorsionadas en algunos aspectos, descubriremos que detrás de sus empeños hay una bondad asombrosa y algunas historias que merecen la pena".
El lehendakari reaccionó ante el atentado de ETA a El Correo y dijo lo que sigue: "Los medios de comunicación no siempre aciertan a presentar sus respectivos relatos informativos. Pero sean cuales sean las valoraciones que todos tengamos sobre la veracidad con que se presentan las noticias, todos los que creemos en la democracia y en la libertad estaremos siempre radicalmente en contra de quienes utilizan la violencia".

La Asociación de la Prensa de Aragón publicó a finales de 2002 un libro de en el que 111 periodistas de Aragón cuentan sus mejores anécdotas. La coordinación del libro la hizo Mariano Gistaín a quien conocí hace unos años en la Universidad cuando vino a participar en un encuentro sobre periodismo digital. En él, Juliana Muro, de Radio Zaragoza, recuerda:"Se dice el nombre pero no el pecador. Hace unos pocos añitos un compañero de esta emisora acudió a una rueda de prensa sanitaria que versaba sobre la menopausia; en el turno de preguntas, ni corto ni perezoso, lanzó la siguiente pregunta que provocó gran hilaridad ante el auditorio: "¿Qué incidencia tiene la menopausia en los hombres?".

Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del Tercer Mundo y que me avergüenzo de mis representantes políticos. Pero, como Martin Luther King, me niego a creer que el banco de la justicia esté en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas, que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.
"Estamos hechos de emociones y es muy importante que en casa y en el colegio te enseñen a gestionarlas porque determinan tu comportamiento. Hay que darse cuenta de que no estamos programados para ser felices, sino para sobrevivir. Si no hacemos nada con las emociones, lo más probable es que caigamos en las negativas, porque son las que nos ayudan a sobrevivir: la desconfianza, el miedo, la ira... todo lo que nos ayuda a salir corriendo si algo va mal. Las emociones positivas, en cambio, tienen que fomentarse y desarrollarse deliberadamente". (+)
"Creo que había alcanzado una pizca de madurez, quizá la única cantidad de madurez de la que soy capaz. Me había aceptado a mí misma. No iba a seguir lamentándome por no ser la mujer que mi madre hubiera deseado como hija, ni tal vez la que yo misma hubiera querido ser. Eso ya no importaba demasiado, porque sabía que, siendo como era, había sido muy amada y sería muy amada en el futuro, y era la aceptación de otros la que hacía que yo me aceptara también".
Tusquets, Esther. Habíamos ganado la guerra. Barcelona, Bruguera, 2007. pp. 274-275
La foto es de la presentación del libro el 21 de abril en San Sebastián. Me gusta leer libros y charlar después con quien los ha escrito.
En la dedicatoria, que le pedí después del acto, escribió, con una letra muy menuda: "Para Lucia, con agradecimiento y cariño". No puso la fecha.