lunes, octubre 09, 2006

Confesiones y absoluciones


Hay dos tipos de personas: quienes cuando se confiesan nunca se absuelven y quienes cuando se confiesan culpan de todo a la prensa. Evo Morales pertenece a la segunda categoría. Y eso es una suerte porque permite que el paseo que nos damos por la vida sea igual de pesaroso, pero con la conciencia tranquila de quien es inocente.
Según Morales, los medios de comunicación la han tomado con él. Son "el primer opositor y enemigo" que tienen: “Cada día nos combaten, nos denigran, nos ofenden con mentiras, nos quieren destrozar políticamente, quieren destrozar al gobierno y a la Asamblea Constituyente”.

La foto es de aquí.

viernes, octubre 06, 2006

Ladran, luego...


Esta semana ha sucedido algo muy poco habitual: la consejera de Cultura, Miren Azkarate, ha contestado en el diario El Correo a una información sobre el Plan Vasco de la Cultura publicada el pasado día 24 de septiembre y firmada por César Coca y Enrique Portocarrero.
Dejando de un lado que la consejera ha necesitado 10 días para contestar, llama la atención que se haya decidido por enviar un artículo explicando sus razones. Por lo que parece, no les resultó suficiente con convocar una rueda de prensa justo al día siguiente de la publicación. Portocarrero y Coca habían dedicado tres semanas a contactar con todas las personas que podían aportar la pluralidad de opiniones. Entre tanto, en el Departamento de Cultura supieron lo que estaba preparando El Correo y, en lugar de contestar a las demandas de información de los periodistas, prefirieron convocar una rueda de prensa para el lunes siguiente a la publicación, que fue un domingo. Si no fue así, mala cosa, porque tendrían que haber respondido al medio que les solicitaba la información. Cuando un tema es iniciativa del periodista, no se debe convocar una rueda de prensa para informar a todos los medios, sino responder a quien pregunta.
Podéis leer aquí los tres textos. El informe tiene una arquitectura muy sólida, es casi un trabajo de ingeniería periodística. El texto de la consejera creo que nos lo deberían haber ahorrado. Esa impresión se acrecienta cuando se lee la respuesta de César Coca y Enrique Portocarrero.
El artículo de la consejera.
La respuesta de César Coca y Enrique Portocarrero.
La foto es de la web de EiTB.

miércoles, octubre 04, 2006

Una ventana abierta


Los vecinos son unos exagerados. A falta de vida propia se dedican a vigilar las vidas de los demás. Total, ¿qué había hecho él? Si solamente intentó tirar a su señora por la ventana de la cocina; si apenas tenía medio cuerpo fuera cuando lo vieron... Vale de sarcasmos.
Los vecinos del número 1 de la calle Lizardi en San Sebastián han presentado una denuncia contra el del cuarto por los malos tratos a que somete a su esposa. Ella se niega a denunciar: "Estas cosas no se arreglan en los juzgados". Es cierto que la gota que desbordó la paciencia de los vecinos cuando una de ellas vio cómo intentaba tirarla por la ventana. Lo cuenta J. Peñalba aquí. Llevaban tres años aguantando gritos a diario. No quieren que pese sobre su conciencia. Si los vecinos no han aguantado más, ¿cómo lo soporta ella?

martes, octubre 03, 2006

Retratos


"Nunca he sentido que fuera discriminada o relegada por ser mujer". Durante un tiempo estaba muy mal visto ser feminista y quienes pretendían despegarse de un movimiento que ha resultado tan beneficioso para hombres y mujeres negaban la mayor. Si quien pronunciaba la frase era una periodista, en ocasiones venía acompañada de otra negación: "No me importa el sexo de las personas con las que me entrevisto. Lo importante es que sean los mejores en algo". Ya, ya sé cómo me dices.
Los diarios están plagados de fotografías de hombres. Y de vez en cuando solamente se ven de mujeres: la moda, la pasarela Cibeles, la anorexia...
Ellos, sin embargo, saben de coches, de economía...

jueves, septiembre 28, 2006

La esposa del etarra


El titular que recoge hoy El Correo dice:

Arturo Cubillas está acusado de tres asesinatos en los 80 y trabaja en el Ministerio de Agricultura venezolano

La esposa se llama Goizeder Odriozola.
Y surgen unas cuantas preguntas:
¿Será buena en su profesión Odriozola? Si lo es, y si es inocente de todo, ¿puede llegar a ser la jefa del Gabinete o su matrimonio con el etarra es inconveniente para ocupar el puesto? ¿Es culpable de los asesinatos de su marido? ¿Es culpable de estar casada con un etarra?
Si la respuesta a las dos primeras preguntas fuera afirmativa, ¿tendría objeto un titular como ése?
Si me dieran a elegir entre dudas y certezas, me quedaría con las primeras.

Primero, un ser humano


"En ellas [en las guerras], te das cuenta de que la vida es muy frágil y que hay que proteger a los civiles". Ron Haviv, el reportero gráfico ganador del World Press Photo, ha visitado Bilbao esta semana para impartir un curso de lo que sabe a jóvenes reporteros. Y ante la dicotomía de qué hacer, sacar una foto o ayudar a alguien en apuros, lo tiene claro: "Primero soy un ser humano, luego un fotógrafo".
La foto lleva su firma y la he sacado de aquí.

martes, septiembre 26, 2006

175.131

175.131 son los maltratadores que constan en el Registro desde que se abrió hace dos años y medio. La información la firma Charo Nogueira en El País del domingo.
Vamos a ver algunos de los datos que aporta:
"Nueve de cada diez denunciados son hombres. La mayoría de los denunciados inscritos por violencia familiar son hombres (90,2%). De cada cuatro maltratadores, tres son españoles y uno extranjero. Entre las mujeres (9,8% de los inscritos), las españolas son casi ocho de cada diez registradas. En cambio, en el caso de las víctimas se invierten las proporciones: de las 203.015 inscritas, el 86% son mujeres. De ellas, una de cada cuatro es extranjera".
¿Se deberían dar a conocer públicamente los nombres de los maltratadores cuando ha habido sentencia condenatoria o de alejamiento? ¿Qué sucedería si un organismo actualizara esos datos y los diera a conocer periódicamente? ¿Cuál sería la percepción social y la situación de los maltratadores?

Gracias Ander.

lunes, septiembre 25, 2006

Más cotillas

Hace unos meses dedicaba un comentario a una página auspiciada por el Ministerio que debía servir para que los estudiantes indecisos se decidieran por cursar los estudios de periodismo. Allí se decía que era necesario ser cotilla para ser periodista. En fin, lo que hay que oír.
Hoy nos hemos desayunado con algo parecido en la columna que Monserrat Lluis firma como responsable de Enlace en El Correo.
Os copio los dos primeros párrafos por su inestimable interés y aportación a lo que es y debe ser esta profesión. Ejem, he de aclararme la voz:

"A los periodistas, para los que ser cotillas no es un defecto sino una condición, nos suele gustar estar en todas las salsas. Pero, además, a nuestras informaciones les pasa también como a la reina de las salsas, la mayonesa: que, o se consumen rápido, o se echan a perder. La diferencia es que aquí la culpable no es la salmonela, sino la actualidad, que avanza a la velocidad de las bacterias y da la gloria de la primicia al primero que la atrapa. No dejes para mañana lo que puedas publicar hoy: en menos que canta un gallo y su señora pone el susodicho huevo de la salmonelosis, se te adelanta la competencia o llega otra noticia que desinfla a la anterior".

Podéis leer el artículo completo aquí.

viernes, septiembre 22, 2006

57


Tampoco sabemos cómo se llamaba. Era la ocupante de la habitación 105 de la pensión Mateos, en el 49 de la calle San Vicente, Alicante. Tenía 42 años y era española. Compartía habitación con un joven -el que la mató-. Fue ayer a eso de las 8 de la tarde: primero se oyeron los gritos; después, sonó un disparo, y un golpe seco. Él se dió a la fuga, escaleras abajo. Tropezó con una de las empleadas y le pidió que llamara a una ambulancia, que "su chica" había sufrido un accidente, una caída. Cuando llegó el equipo médico, ella ya había muerto. Él había disparado a "su chica" en la cabeza. Vamos, lo normal tratándose de amor.

lunes, septiembre 18, 2006

Hace 57 años...

Mamarrachadas, según Domínguez


Íñigo Domínguez es el corresponsal de El Correo en Roma. Es un periodista de una pieza, con una mirada pausada y curiosa capaz de mostrar un universo extraordinariamente interesante. Es aparentemente tímido, y muy guapo. Yo ya sé que la belleza no es considerada un atributo intelectual: hay mucha gente confundida por el mundo. A determinadas edades la belleza es consecuencia de lo que se es, de lo que se ha sido, de lo que se busca, de las ideas que nos golpean el interior del cráneo como bolas de billar...
Pero... Íñigo publicaba ayer una crónica de Venecia y de cómo transcurre la promoción de las películas. Una parte importante tiene que ver con las entrevistas a los artistas. No tiene desperdicio. Podéis leerla aquí.

jueves, septiembre 14, 2006

Bienvenido, otoño, has llegado para quedarte


Hoy ha llovido con ganas todo el día. El cielo estaba cerrado, con ese color pluma de pavo, tan bilbaíno. Ha llegado el otoño.

Refranes entre sábanas


Hay un personaje bilbaíno al que no conozco, pero del que me han hablado, que sostiene que los refranes mejoran considerablemente haciéndoles un pequeño apaño. La fórmula consiste en añadir a la primera parte “entre las sábanas” y a la segunda “entre las piernas”. Veámoslo en los ejemplos:
No por mucho madrugar entre las sábanas, amanece más temprano entre las piernas
A caballo regalado entre las sábanas, no le mires el diente entre las piernas
A quien madruga entre las sábanas, Dios le ayuda entre las piernas
A buen hambre entre las sábanas, no hay pan duro entre las piernas
No te acostarás entre las sábanas sin saber una cosa más entre las piernas
Año de nieves entre las sábanas, año de bienes entre las piernas
¿Quién da más? Hagan juego...

martes, septiembre 12, 2006

Corte publicitario

Podéis leer dos nuevas entrevistas de la sección 'Entre mujeres', que retomamos el 3 de septiembre después del descanso vacacional. La primera es a Rosa Cervera, trompetista, y la siguiente a Maivi Morrás, arquitecta pragmática.

No es plagio: me copian por adelantado


Lo publica hoy El Correo: Un psicólogo acusa a Lucía Etxebarria de haberle plagiado en 'Ya no sufro por amor'.
Párrafos enteros. Tanto ella como la editorial lo han aceptado porque en la sexta edición se hace una corrección en el sentido de que los textos son del psicólogo y los ejemplos caseros de ella. Hay que joderse, con perdón. No es la primera vez que está escritorzuela es pillada en plagio. Antes se vieron dudosísimas coincidencias entre sus poemas y la obra de Antonio Colinas. La noticia de El Correo aprovecha para dar un repaso a casos anteriores: Cela plagia a Formoso, Ana Rosa Quintana a Mastretta, Bucay a Cavallé, Racionero a Villagrasa y Maestra... Ansón se plagia a sí mismo en el discurso de las misses...
El problema de los plagiadores es que aquello que ellos crean ha sido publicado antes por un desaprensivo que se les adelanta no solamente en las ideas sino en las palabras elegidas para ello.
Hubo un año que suspendí en septiembre a 20 estudiantes porque habían plagiado los textos que me entregaron. Ese delito está prestigiado en nuestro país. Se considera de listos y la mueca burlona que inevitablemente se genera al conocer la noticia no va dirigida a quien incurre en la falta sino a quien no ha sido capaz de detectarla.
En la universidad española también se han dado casos muy conocidos. A Fraga le acusaron de plagio y lo probaron. Un compañero de mi Departamento en la UPV, Javier Díaz Noci, demostró con pelos y señales cómo Nati Abril, del departamento de Periodismo vecino, había copiado párrafos enteritos de uno de sus libros. Abril recibió un premio Emakunde por su obra; a Díaz Noci nadie le resarció.
El dibujo es de ctv.es.

viernes, septiembre 08, 2006

Alardes


Hoy está previsto que Fuenterrabía celebre dos alardes: el mixto de la compañía Jaizkibel y el tradicional con 4.500 hombres y un puñado de cantineras. El alcalde y los concejales se han callado como si estuvieran muertos. Son muy demócratas ellos, pero para las cosas de fuera, no sea que en casa pierdan votos. Es como para cogerles tirria.
La ilustración va firmada y mi psiquiatra me ha dicho que si el cuerpo me pide ponerla, que la ponga, que no me corte, que es muy malo para la salud, y que a mis 47 años me he ganado ya el derecho a colocar en mi blog las ilustraciones que me de la gana. Toda esta coba me la da porque le pago.

jueves, septiembre 07, 2006

¿Hombre?

El de la foto se llama Ignacio Bilbao y es etarra. Esta mañana le juzgaban por sus delitos y se ha enzarzado en una bronca que ha dejado impresionados a los periodistas, gente de suyo difícil de impresionar.
Entre las lindezas que le ha soltado al juez me ha llamado la atención que le dijera: "Ven aquí si eres hombre". Ha sido más que llamarme la atención, cuando lo he oído en la SER me ha provocado una carcajada. Es una forma de expresión tan obsoleta, tan ajada, tan de otra época. Y es tan delatora de lo que corre por el cerebro de ese matón.
La foto la he sacado de El Correo.

miércoles, septiembre 06, 2006

Vuestras visitas


El contador de visitas me dice que hoy, un mes después de haberlo instalado, se producirá la visita 2000.
Gracias por venir y repetir.

Esta información me da:

Medir desde ...
6 agosto 2006

Número total de visualizaciones de página hasta el momento
1999

Día de mayor actividad hasta el momento
11 agosto 2006

Visualizaciones de página
120

Visualizaciones de página de hoy
41

Visualizaciones de página de ayer
110

Pronósticos para hoy
En promedio, un 40 por ciento de las visitas diarias se realiza antes de las 13:21. Sobre la base del número de visitantes de 41 de hoy hasta el momento, el número total de visualizaciones de página de hoy puede ascender a 100 (+/- 1).

56

Su nombre empezaba por K. N. Era marroquí, tenía 35 años y vivía en Roquetas de Mar, Almería. Cuando ayer la Policía local encontró su cuerpo, llevaba varios días muerta. El marido está en paradero desconocido. Dentro de nada estará en la cárcel, o en su país mirando a las mujeres para casarse de nuevo.
Es abrumador.

Un zarzal

Era invierno. Y quizá viernes por la noche. Bajaba con mi hermana por una calle paralela a la salida de Bilbao por San Mamés. Habíamos estado cenando en un local cercano, en un restaurante indio, y paseábamos contentas, dando un repaso al menú y sus bondades.
Desde uno de los portales, nos chistó una señora de unos cincuenta y tantos. Vestía camiseta deportiva y pantalones. Estaba descalza y con el pie derecho sujetaba la puerta para que no se le cerrara, mientras sacaba todo el cuerpo por el quicio. Estaba despeinada y ajada, como si hiciera muchos años ya que aparcó la coquetería en una esquina. Fumaba tabaco negro.
-¿Tenéis móvil?
Las dos tenemos teléfono y, a esa hora, en esas circunstancias, el cerebro centrifuga las ideas a velocidad de vértigo. ¿Le presto atención o sigo mi camino? Decidimos ayudar.
-Sí. ¿Necesita algo?
-Mi marido me está maltratando, he salido de casa para evitar males mayores porque mi hijo se le estaba enfrentando. ¿Podéis llamar a la policía?
Lo hicimos. En el 112 me devolvieron la llamada para hacer sus comprobaciones y preguntaron si necesitaba asistencia médica. No parecía: estaba nerviosa, pero hilvanaba bien el discurso.
Nos pidió que entráramos con ella en el portal para no dar el cante con los vecinos. El hijo –un joven de unos 19 años, alto, también descalzo- estaba sentado en las escaleras.
Esperamos unos minutos, tampoco muchos, y llegaron tres números de la Ertzaintza, todos de paisano. Al mando iba una mujer y era negra, o mulata. Poco después llegó la dotación ya identificada.
No recuerdo muy bien los detalles pero me llamó la atención la fría actitud de los tres policías. Es más, parecían no creerse nada. Creo que llegaron a decir que no podían ni siquiera detener al marido. Le preguntaron a ella si quería que la llevaran al hospital y ya nos fuimos. Estaba todo encauzado, nada teníamos que hacer allí. Tardamos minutos en volver a decir una palabra mientras seguíamos nuestro paseo por Bilbao.
Unos días después me llamó ella. Había estado toda la noche vagando a la deriva por Bilbao con su hijo, hasta que al amanecer cogieron el primer tren para una casa que tienen en un pueblo de la costa. No podían volver a casa porque en ella estaba el marido. Se había separado unos años antes, y cuando el hijo quiso estudiar una carrera en otra provincia, se dio cuenta de que no le salían los números. Volvió a convivir con el maltratador porque de esa forma se producía un ahorro y el chaval podía aprender la carrera que quería. Se sacrificó por su hijo.
Unas semanas después me citaron en un juzgado para ir a declarar. Me irritó la actitud del juez, empeñado en tergiversar y sembrar dudas sobre lo que yo había visto. Parecía no tener tiempo para nada, de modo que interpretaba constantemente lo que yo decía y se lo dictaba a su asistente, en lugar de peguntar más hasta saber y poder dictar cosas ciertas. Hubo un momento en que tuve que mirarle, y decirle que yo no iba a firmar un papel que recogiera inexactitudes. Esto sucedía pocos días antes de que entraran en funcionamiento los juzgados de familia.
El juicio aún no ha salido o no me han llamado.
Mal sabor de boca. Me quedó la idea de que en todo el proceso de asistencia a mujeres maltratadas no se vierte ni una gota del afecto que probablemente necesitan, que la salida del infierno es un zarzal.
 
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